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Orígenes de la tipografía (1ra parte).
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por Milko A. García Torres |
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La historia de la tipografía es importante sobre todo por dos razones. La primera es el disfrute: hay un inacabable acervo de realizacipnes de artistas y de diseñadores del pasado esperando ser descubierto en libros, bibliotecas, museos y colecciones de toda índole diseminadas por el mundo. La segunda razón es la calidad. En música, en vinos, en dibujo o en tipografía términos como «bueno», «muy bueno» o «soberbio» no significan nada hasta que quien los utiliza no posee cierta experiencia de lo mejor que existe; por ejemplo, hasta que no ha escuchado a (digamos) Beethoven, paladeado un Mouton Rothschild, contemplado a Durero o admirado una impresión de Jenson, Whittingham o Bruce Rogers El destino quizá me deparó esta flor La comparación es la base de la valoración y el examen de las
obras del pasado resulta esencial a la hora de establecer unos
criterios personales. Representa además la inspiración que todo
diseñador necesita absorber, asimilar y transmitir en sus
creaciones propias.
Los diseñadores tienen más tiempo para estudiar y asimilar
otros materiales cuando son jóvenes y están aprendiendo que
cuando han comenzado a trabajar; de los hallazgos de estos
primeros años se nutrirán durante el resto de sus vidas. Orígenes La historia de la tipografía comienza con la invención de la
escritura. El tipógrafo debe comprender lo que el alfabeto es y
cómo difiere de otros sistemas de escritura (el chino o el
japonés, por ejemplo). Aunque los orígenes de nuestro alfabeto
son todavía confusos, se acepta hoy generalmente que fue inventado en algún rincón del Mediterráneo oriental, hace
menos de dos mil años antes de Cristo. David Diringer señala
que todos los alfabetos que se usan actualmente en el mundo
derivan de éste y que «su inventor o inventores deben incluirse
entre los grandes benefactores de la humanidad... sólo los
semitas sirio-palestinos dieron al mundo un genio que creó una
escritura alfabética de la que descienden todos los alfabetos
presentes y pasados». El modo de fabricar el papel, descubierto en China, se transmitió poco a poco de Oriente a Occidente a través de los árabes y el Norte de África; el primer molino de papel europeo, construido en España, data
del año 1150 de nuestra era.
La impresión con bloques de madera, que floreció en China,
había alcanzado la categoría de arte en el siglo X d. de C. El «Sutra del Diamante» del Museo Británico, que data del 868 y
que había sido considerado durante mucho tiempo el primer
libro impreso, ha sido desplazado por un pergamino arrollado
descubierto en Corea del Sur (en 1967) que se cree un siglo anterior al mencionado Sutra. De época posterior es la descripción
de un sistema para imprimir con caracteres móviles
confeccionados en arcilla cocida y sujetos por una forma de
hierro, invención que el testimonio contemporáneo atribuye a
Pi Sheng en China, entre 1041 y 1048. Los coreanos fundían caracteres metálicos e imprimían libros con ellos antes de 1400. El descubrimiento de la
impresión con bloques de madera fue por consiguiente la
invención de la impresión en China». Difícilmente puede
encontrarse en el arte europeo algo parangonable a la perfecta interrelación que, en las páginas de los libros japoneses o
chinos, muestran la caligrafía xilográfica y el color impreso. ¿Se filtró hasta Europa el sistema chino de impresión con
bloques de madera en forma de cosas tales como barajas, papel
moneda, estampas o libros (o incluso su descripción) antes de
que empezara a practicarse esta clase de impresión en ella? Se
desconoce. No sabemos cuándo se inicia en Europa la composición
con bloques de madera, pero probablemente empezó
empleándose en la estampación textil desde el siglo VI por lo
menos en adelante. Sí se sabe que las barajas impresas eran populares en la Francia de finales del siglo XIV; se mencionan,
por ejemplo, en un decreto hecho público en París el año 1397
que prohibía a los obreros los juegos de cartas (también de
pelota, bolos y dados) en días laborables; la producción de
barajas impresas «debe haber sido una industria floreciente a
finales del siglo XIV y comienzos del XV, sobre todo en.Ulm». 1 - 2 - 3 - 4 - 5 - 6 - 7 - 8 - 9
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