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Estos
contenidos pertenecen a Jorge Frascara.
El
diseño gráfico, tal como lo conocemos ahora, desarrolla
sus elementos esenciales en los años '20 y llega a obtener su perfil
actual en los años 'S0, cuando, a causa de la influencia de nuevos
conocimientos desarrollados en sicología, sociología, lingüística
y comercialización, el objetivo del diseñador deja de ser
la creación de una obra artística y pasa a ser la construcción
de una comunicación eficaz.
El cambio que se evidencia entre los años '20 y los años
'S0 muestra la evolución desde una actitud que enfatiza lo estético
hacia una que se concentra en lo comunicacional. Estos cambios no se producen
en la totalidad del campo sino en los profesionales de vanguardia, y hay
excepciones en todo sentido. Por una parte, la producción masiva
de 1920 estaba tan lejos de los profesionales líderes de la época
como la producción masiva de los años 'S0 estaba de los
de la suya. Mientras que Cassandre ya en los años '30 usa la fuerza
comunicacional de las formas tanto como Müller?Brockmann la usa en
los '50, todavía hay diseñadores en los años '60
que siguen trabajando como si la única función del afiche
fuera la de llamar la atención sobre la base de juegos gráficos.
Toda pieza de diseño cuya función requiere el establecimiento
de una comunicación en competencia con otros estímulos visuales
(un afiche en la calle, un aviso en una revista, un cartel en una estación
de tren) debe atraer la atención y también retener la atención.
Para satisfacer la primera condición la imagen debe producir un
estímulo visual suficientemente fuerte como para emerger del contexto
en el que se encuentra, mediante el uso de contraste en aspectos de forma,
contenido y tema, y el significado de la imagen debe relacionarse con
los intereses del receptor.
Percepción
y significado
Este
último aspecto, que parece a primera vista relacionado sólo
con la retención de la atención, cumple un papel fundamental
en la atracción de la atención a causa de la velocidad con
que el significado de las percepciones condiciona nuestras acciones, incluso
antes de recibir conscientemente el contenido de los mensajes. En experimentos
de legibilidad se demostró que palabras con connotaciones negativas,
tales como guerra o muerte, teniendo la misma complejidad y cantidad de
letras que otras palabras de significado positivo, requieren más
tiempo para ser leídas. Es como si hubiera una pre-percepción
que entiende las palabras y eleva o baja el umbral requerido por la lectura
consciente en función de proteger nuestro equilibrio emotivo. De
la misma manera, la atracción o el rechazo de un mensaje pueden
desarrollarse con la misma velocidad y en la misma manera tanto por razones
temáticas como por razones estéticas.
Dada
la cantidad de llamados de atención que recibimos constantemente
en una ciudad, es fácil entender que hacemos una gran selección
de los estímulos circundantes y procesamos sólo una mínima
cantidad de la información ofrecida por el medio ambiente. De aquí
la necesidad de comunicar el contenido de un mensaje mediante sus elementos
más inmediatamente visibles. En el caso de un poster cuya imagen
general no está relacionada con el contenido del mensaje, es muy
posible que una cantidad de público potencialmente interesada en
el contenido del mensaje no vea el poster, mientras que el público
interesado en juegos gráficos lo vea sólo para descubrir
que no está interesado en el contenido.
Sin embargo, es necesario reconocer la importancia de la contribución
que artistas y diseñadores hicieron en los años '20 y '30
en relación con la idea de atraer la atención del público
mediante "gritos visuales". Sus exploraciones representan un
golpe de genio en la historia de las comunicaciones visuales.
Exploraciones puramente formales son indispensables actualmente tanto
para la educación de diseñadores como para la práctica
de la profesión; pero eso no es todo, y el diseño no sólo
debe aspirar a desarrollar fuerza formal y calidad estética, sino
que debe usar estos aspectos en función comunicativa, considerando
comunicación no sólo al acto de llamar la atención,
sino también al de transmitir un contenido determinado dentro de
ese llamado.
A
parte de atraer y retener la atención, que son consideraciones
pertenecientes sólo a ciertas comunicaciones visuales, el diseñador
debe ser capaz de resolver los siguientes problemas:
1.-ordenamiento
de secuencias comunicacionales con claridad (anuncios, horarios de trenes,
programas de estudio, reglamentos, etc.);
2.-facilitación y estimulación de la lectura (diseño
de diarios, libros y revistas);
3.-escalonamiento de la complejidad de la información (material
didáctico, instrucciones, manuales de uso, etc.);
4.- eficacia en sistemas de orientación (símbolos y señales
en proyectos de señalización);
5.- adecuada jerarquización de los componentes de un mensaje (entradas
de teatro, instrucciones para emergencias, etc. );
6.-claridad en representación (símbolos pictográficos,
diagramas, mapas, gráficos, etc.);
7.- aspectos humanos, económicos, sociales, tecnológicos,
téticos y comunicacionales de todo trabajo.
Queda entonces claro que llamar y retener la atención no consti
tuyen los únicos criterios de calidad en diseño gráfico.
Lenguaje
disponible significación
En
el momento actual el diseñador tiene a su disposición el
inmenso arsenal visual de la historia del arte y el diseño. Todo,
los estilos de este siglo, desde el Art Nouveau hasta el Posmodernismo
proveen ideas formales que el diseñador puede aplicar a sus problemas
comunicacionales. La selección del lenguaje visual adecuado es
uno de los problemas que el diseñador tiene que resolver teniendo
en mente todos los requerimientos de su mensaje. Esta tarea representa
uno de los primeros pasos en el proceso de diseño.
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