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Estos
contenidos pertenecen a Jorge Frascara.
Dentro
de los elementos que la Helvética y la Univers toman de la tradición
tipográfica, puede listarse una serie de correcciones, ópticas
tendientes a generar una mayor fluidez de lectura y una mayor homogeneidad
en la tonalidad de palabra y párrafo. Ln cierto modo puede decirse
que uno de los aspectos básicos de este enfoque es el de prestar
atención a la forma tipográfica como forma percibida y no
como forma física.
Correcciones
ópticas
Las correcciones aplicadas sobre la forma geométrica básica
de las letras tiene pomo función compensar ilusiones ópticas
que actúan sobre la forma y el tamaño de las letras y sobre
el grosor de sus rasgos. En función de mantener una consistencia
percibida de tamaño, por ejemplo, las letras de forma circular
o triangular exceden en altura física a las demás letras.
Entre otras modificaciones puede indicarse que los trazos medios horizontales
se colocan por encima de la mitad de la altura, para que el resultado
sea de mayor liviandad. El grosor de los trazos varía con su dirección:
los verticales, que visualmente representan sostén, son más
gruesos que los horizontales; los horizontales medios son más finos
que los extremos ubicados en tope o base; los diagonales son también
más finos que los horizontales de los extremos. Los trazos verticales
y diagonales se afinan al llegar a convergencias en función de
evitar la creación de grandes áreas negras mientras que
los trazos curvos varían constantemente de grosor y nunca son arcos
de círculo, en función de manejar las fuerzas visuales de
una manera menos mecánica, más fluida. Muchas de estas características
aparecen ya en los alfabetos del siglo XVIII.
Proporción,
mayúsculas-minúsculas
Un
aspecto original en la tipografía de los años '50 es el
incremento en la altura de las minúsculas en relación con
las mayúsculas, que de una proporción 5 a 8 establecida
por los alfabetos del Renacimiento sobre la base del número de
oro, pasa a una proporción 6 a 8, adoptada por razones funcionales
y no estéticas. Este cambio de proporción. lentamente con
el acortamiento de los rasgos descendentes, permite un mayor tamaño
en las minúsculas en una medida tipográfica dada, obteniendo
mejor legibilidad sobre la base de un uso más eficiente del espacio
disponible.
Opciones
en los nuevos sistemas
Otro
aspecto adicional que, agregado a los demás, pone definitivamente
a estas tipografías en un nuevo contexto, es la sistematización
de variaciones dentro de una fuente tipográfica. Por encima de
las cuatro variaciones fundamentales -media negra, derecha y bastardilla?
Frutiger desarrolla 21 variaciones para su Univers, partiendo de la derecha
media (Univers 55) desarrollando el diseño hasta la ultra negra
expandida en un extremo y la ultra blanca condensada en el otro (Univers
83 y 39 respectivamente). Es esta noción de sistema lo que caracteriza
al diseño en los años '50, sumada a la capitalización
de nuevos conocimientos provenientes de la sicología de la percepción
relacionados con legibilidad de letras y frases.
Los años '60 y '70 muestran dos caminos en el diseño gráfico
en general y en el tipográfico en particular: uno está representado
por la continuación de los enfoques iniciados en los años
'50 y puede verse en el mismo Frutiger y en sus varias familias, tipográficas
hasta el desarrollo de su "Roissy" diseñada para el aeropuerto
Charles de Gaulle y comercializada desde 1977 bajo el nombre del autor.
El
otro enfoque está representado por la tendencia más orgánica,
expresiva y libre de San Francisco en los '60 (Figura 30) y de varias
familias tipográficas comercializadas por Letraset e ITC, incluyendo
el renacimiento de lo geométrico en tipografía desarrollado
por Herb Lubalin en su "Avant Garde" y en otras familias similares,
cuyas raíces se encuentran en la Futura de Renner.
Estos dos caminos mencionados, uno más funcional, el otro más
expresivo, de una manera u otra han coexistido siempre. La diferencia
fundamental entre ellos es que el desarrollo del enfoque funcional permite
hablar de progreso en la solución de ciertos problemas y en el
desarrollo de métodos de trabajo, mientras que en el otro enfoque
lo que el tiempo muestra es una creciente cantidad de alternativas disponibles.
Debo reiterar aquí que a mi juicio no hay buen o mal diseño
en términos absolutos en relación con el vocabulario formal?visual
utilizado. El desarrollo de nuevos elementos tipográficos o gráficos
es siempre beneficioso en tanto que provee al diseñador más
opciones en su tares de selección y combinación de componentes.
Sin embargo, es necesario que el diseñador ejerza el mayor control
posible sobre el trabajo realizado. que elija cl lenguaje adecuado y que
actúe en su tarea de selección guiado por los objetivos
del mensaje y no por los modelos de moda o por su deseo de expresarse
mediante el diseño.
Dentro
de la tradición funcional y siguiendo los resultados de estudios
relativos a legibilidad, Frutiger desarrolla la "Frutiger".
Esta nueva familia, inicialmente desarrollada para señalización,
mejora los logros de la Helvética en lo que concierne a legibilidad
sobre la base de la apertura de las formas, en una solución tipográfica
cuyas raíces se encuentran en la Univers, Sejemplos de apertura
de las formas pueden verse especialmente en la mayúsculas C, G
y S y en las minúsculas a, c, e y s. Los números 2, 3, 5,
6 y 9 muestran las mismas características. La forma de cada signo
es en general más abierta en la Frutiger que en la Helvética
y más diferente entre letra y letra.
La
mayor crítica que puede hacerse a la Frutiger en términos
de legibilidad, es en relación con la mayúscula Q, en la
que el interior es confundible con la O. Otro cambio notable en la Frutiger
es el menor ancho de las letras, que permite la inclusión de más
caracteres en el mismo espacio sin reducción de legibilidad, una
clara ventaja particularmente en proyectos de señalización.
La evolución histórica del diseño de alfabetos desde
el Renacimiento muestra seis etapas fundamentales:
1)
tradición romana, siglos XVI a XVIII;
2) desarrollo de variedad de alfabetos para titulares, fundamentalmente
para su uso en posters, siglo XIX:
3) desarrollo de alfabetos complejos, expresivos, caligráficos
y orgánicos, segunda mitad del siglo XIX (eclecticismo, Art Nouveau),
4) simplicidad geométrica, 1920,
5) concepción funcional en búsqueda de legibilidad, años
'50 (Helvética, Univers);
6) nuevo eclecticismo, permitido por las nuevas y más baratas tecnologías
de producción y composición tipográfica (desde 1965).
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