Sección 01 Teoría del diseño gráfico
Los siete contrastes de colores (5ta parte).
imagen del Lic. Milko A. García Torres

por Milko A. García Torres
Recopilación del libro "El arte del color "
de Johannes Itten.

 

 

 

Contraste caliente-frío:

Parece extraño hablar de una sensación de temperatura cuando se trata de la visión óptica de los colores. Sin embargo, la experiencia ha demostrado que la sensación de frío o de calor cambiaba de tres a cuatro grados según que la habitación estuviera pintada en azul-verde o en rojo-anaranjado. En la habitación pintada en azul-verde, las personas encontraban que hacía frío a 15° C; en la habitación pintada en rojo-anaranjado, sólo sentían frío a 11 ó 12° C. Esto prueba científicamente que el color azul-verde tranquiliza la circulación mientras que el color rojo-anaranjado la activa. Una segunda experiencia con animales dio los mismos resultados. Se dividió una cuadra de caballos de carrera en dos partes: una se pintó en azul y la otra en rojo-anaranjado. En la caballeriza azul, los caballos, después de la carrera, se tranquilizaron rapidísimamente mientras que en la caballeriza roja, permanecieron mucho tiempo calientes y agitados. Por otra parte, no se encontró ninguna mosca en la cuadra azul mientras que eran abundantes en la caballeriza roja. Estas dos experiencias señalan la importancia del contraste caliente-frío en la decoración coloreada de los interiores. En los hospitales donde se aplica la cromoterapia, las cualidades respectivas de los colóres fríos y calientes desempeñan un gran papel. Si se observa el círculo cromático, observamos que el amarillo es el color más claro y que el violado es el color más oscuro; esto significa que existe entre estos dos colores el contraste claro-oscuro en su más alto grado. En el lado derecho del eje amarillo-violado se encuentran los colores rojo-anaranjado y a la izquierda los colores azul-verde: son los dos polos del contraste caliente-frío. El rojo-anaranjado (rojo de Saturno) es el color más caliente y el azul-verde (óxido de manganeso) es el color más frío. Los colores siguientes: amarillo, amarillo-anaranjado, anaranjado, rojo-anaranjado, rojo y violado-rojo son generalmente considerados como colores calientes, mientras que el amarillo-verde, el verde, el azul-verde, el azul, el azul-violado y el violado son considerados como colores fríos. Pero una distinción tan tajante puede conducir a error. De la misma manera que los polos blanco y negro representan respectivamente el tono más claro y más oscuro, y que los tonos grises sólo producen un efecto relativamente claro u oscuro, según su contraste con tonos más claros o más oscuros, de igual manera el azul-verde y el rojo-anaranjado siguen siendo los dos polos del frío y del calor, mientras que los colores que, en el círculo cromático, se extienden entre ellos, producen un efecto ya caliente, ya frío según que contrasten con unos tonos más calientes o más fríos.

Podemos definir el carácter de los colores fríos y calientes en función de otros criterios :
caliente-frío
sombreado-soleado
transparente-opaco
apaciguador-excitante
líquido-espeso
aéreo-terroso
lejano-próximo
ligero-pesado
húmedo-seco.

Estas diferentes maneras de producir un efecto muestran las innumerables posibilidades de expresión del contraste caliente-frío. Éste permite efectos muy curiosos y crea una atmósfera de carácter musical, irreal.
En un paisaje, los objetos situados en la lejanía parecen siempre más fríos a causa de las capas de aire que se intercalan. El contraste caliente-frío contiene así, elementos susceptibles de sugerir la lejanía y la proximidad. Es un importante medio para representar los efectos de perspectiva y de relieve.
Si tratamos una composición según un determinado estilo y siguiendo un determinado contraste, los demás contrastes deberán emplearse sólo a título secundario o incluso no ser empleados.
Para los ejercicios de contraste caliente-frío, eliminamos el contraste claro-oscuro, es decir todos los colores que en la composición no son del mismo valor de claridad o de oscuridad.


La figura 16 señala el contraste caliente-frío en su expresión más avanzada : el contraste polar rojo-anaranjado frente al azul-verde. La figura 17 muestra el mismo contraste de la figura 16 pero en proporciones invertidas.
Las figuras 18 y 19 ofrecen el mismo violado como tono principal. Éste aparece como color caliente en la figura 18 ya que se encuentra al lado de colores más fríos, pero aparece en cambio como un color frío en la figura 19 pues los colores que le rodean son más calientes.

La figura de arriba muestra una composición de colores calientes y fríos.
En la figura de abajo podemos ver modulaciones calientes y frías en tonos rojos y anaranjados.

Y en la figura de abajo consideramos modulaciones calientes y frías en tonos verdes y azul-verdes.

Estas modulaciones se pueden realizar en cualquier tonalidad ; sin embargo, es preferible elegir un grado de claridad media para lograr mejores resultados.
La modificación de los caracteres de colores no debería sobrepasar cuatro colores vecinos del círculo cromático.
Un ejercicio a base de rojo-anaranjado puede utilizar, además del rojo-anaranjado, el anaranjado, el rojo, el amarillo-anaranjado y el rojo-violado; asimismo, un ejercicio a base de azul-verde empleará, además del azul-verde, el verde, el amarillo-verde, el azul y el azul-violado.
Si se quiere alcanzar los dos extremos, lo cual equivale a realizar el contraste caliente-frío más fuerte, será preciso realizar una gama que vaya del azul-verde al rojo-anaranjado pasando por el azul, el azul-violado, el violado, el rojo-violado y el rojo. En esta amplia composición cromática se empleará naturalmente, más o menos, tonos intermedios. La gama cromática basada en el contraste caliente-frío, que va hacia el rojo-anaranjado pasando por el amarillo, sólo puede utilizarse cuando todos los colores tengan el mismo grado de claridad que el amarillo: en el caso contrario, se obtendría un contraste de claro-oscuro. En efecto, la belleza de estas modulaciones requiere la eliminación del contraste claro-oscuro: entonces adquiere todo su valor.
Las últimas dos figuras señalan unas modulaciones cromáticas de colores fríos y calientes; en cambio, la composición en el tablero ajedrezado permite dar más fuerza a los contrastes de tonos calientes y frios.

1 - 2 - 3 - 4 - 5 - 6 - 7

Volver a teoría del diseño gráfico