|
Marcelo
Malvarez y Ariel Martino, diseñadores en Comunicación Visual,
nos comentan cómo hicieron realidad un proyecto ambicioso,
que fue el de traer a la vida las imágenes plasmadas por
los grandes genios de la pintura.

El estudio fotográfico
Malvarez/Martino photomakers decidió realizar una muestra llamada
“Renaissance”, con la doble función de promocionar
su estudio y realizar una muestra fotográfica, para entidades relacionadas
con el diseño gráfico y la fotografía.
La propuesta nació del análisis exhaustivo y puntilloso
de la sociedad italiana del Cuatrochento, sus vestimentas, costumbres
y atmósfera, particularmente extraída de famosos cuadros
de los genios de la pintura, como Michelangelo, Leonardo, y Rafael entre
otros.
Técnicamente querían lograr que esos rostros fueran eternos,
incorruptibles, etéreos, para lo cual tuvieron que recurrir al
retoque digital en pos de generar lo que tenían en mente.
Etapas
- Análisis de los cuadros de la época.
- Trazado de la cantidad de fotografías con las que iba a contar
la muestra.
- Bocetado de la propuesta personal.
- Búsqueda del rostro y físico de las modelos.
- Reunión de preproducción de tomas.
- Creación de fondos y vestuario.
- Creación y búsqueda de accesorios.
- Búsqueda del maquillaje (paleta tonal), estilo.
- Realización de tomas.
- Retoque digital.
Se comenzó discutiendo en el estudio acerca de los cuadros más
reconocidos, los cuales fueron el puntapié inicial de inspiración.
Para comenzar con la realización de los primeros bocetos (teniendo
en cuenta que iba a ser nuestra interpretación de esa época
y no una copia fiel del cuadro), se decidió el tipo de encuadre
y planos de toma. No se utilizaron filtros, todo fue manejado con luz
natural y artificial, la idea también fue generar un eje temático,
a través de todas las tomas fotográficas.
En segunda instancia, se comenzó con el bocetado de cada propuesta
y la búsqueda de la modelo. Fue muy interesante empezar a ver como
de a poco se iba corporizando y tomando vida lo que alguna vez se había
plasmado en tela. Se realizaron varias reuniones con las modelos para
que se fueran interiorizando con el personaje y su época, así
como también la toma de medidas para el vestuario.
Paralelamente, junto con los diseñadores de vestuario se buscó
la resolución más económica y práctica de
generar accesorios, como joyas, tiaras, aros, collares, etc., así
como también generar brocatos y texturas con retazos de tela rústica
y sintética teñidos, a partir de los bocetos generados y
los patrones de los cuadros originales.
Una vez en marcha el vestuario, para la caracterización de la modelo,
se crearon los fondos. Generalmente en los cuadros renacentistas los fondos
son paisajes sombríos y con mucho detalle, los cuales generaban
la problemática del dibujo en detalle, y no se contaba con tiempo
suficiente, además se quería hacer hincapié en la
persona y no en los detalles que distrajeran al receptor. Por lo tanto,
se decidió pintar cielos, paredes antiguas con detalles de humedad,
y mármoles entre otros, con distintos materiales y técnicas,
sobre láminas de madera de 2,50 mts. de alto por 2 mts. de ancho,
lo cual era suficiente para la toma de retrato y plano americano.
Por último, en la reunión de toma, los diseñadores,
vestuaristas, peinadora, maquilladora y modelos trabajaron juntos en el
armado de la toma. Se hizo mucho hincapié de la actitud de la modelo
hacia la cámara, es decir, plasmar rostros con sonrisas no definidas,
miradas lejanas, con ese misticismo representado en los cuadros, para
lo cual fue necesario que las modelos interpretaran la época, los
cuadros, y los rangos preestablecidos de aquella época.
Artículo
publicado en la edición número 5 de Fascículos RedCommTOOLS.
www.redcommtools.com.ar |