El principio de jerarquía
La palabra Jerarquía no está de moda. Trae a la memoria viejos tiempos de obediencia ciega y demasiada disciplina. Pero eso poco importa: una cosa es la jerarquía social mal entendida, y otra muy distinta la jerarquía perceptiva y de concepto, de la cual nos servimos para conocer mejor lo que nos rodea y para comunicarnos.
La jerarquía, en términos de lógica visual, no es otra cosa que una manifestación de las relaciones que se producen entre las cosas que vemos y entre las cosas y nosotros mismos.
En este artículo trataremos de los siguientes temas:
- El campo de la jerarquía en la percepción.
- Tipos de jerarquías naturales y culturales.
- El principio de anomalía perceptiva.
- Tipos de anomalías perceptivas.
- 10 ejemplos característicos de los conceptos explicados.
- Bibliografía.
El campo de la jerarquía en la percepción:
La jerarquía es un principio de valor que presenta numerosas variables y se produce en todo tipo de circunstancias.
Desde el punto de vista de la creación gráfica, es de particular importancia cuando se considera en relación con la información que una persona recibe, ya que el principio jerárquico hace que valore más aquello que le afecta o es de su interés.
El ser humano dispone de unas capacidades limitadas tanto en la percepción como en el conocimiento. Necesita tiempo para asimilar y para comprender. Incluso tiempo para ver, aunque esto apenas lo apreciemos. Mientras esto suceda, los valores jerárquicos actuarán como un filtro que ordena la información.
Muchos de los valores que aplicamos en nuestra relación con el exterior son aprendidos, otros son de tipo personal y otros tantos parecen tener profundas raíces en nuestra naturaleza. Algunos de ellos presentan una faceta marcadamente visual. A éstos últimos les dedicaremos una especial atención.
Entre los aspectos que pueden hacer variar los valores jerárquicos de una persona en un momento dado están los que se refieren a la atención selectiva. Es decir, situaciones en las cuales un individuo busca o espera algo concreto.
Esta atención selectiva afecta a los siguientes parámetros:
- El interés, que se desvía hacia un campo concreto.
- La situación, que es analizada con fuerte tendenciosidad por el individuo.
- Los valores, que se adaptan a las circunstancias y pueden modificarse.
Tipos de jerarquías naturales y culturales:
Todo lo que nos rodea en sociedad está lleno de valores jerárquicos. Desde el semáforo que regula el tráfico al trato especial de que goza un jefe de gobierno.
La naturaleza tampoco se libra de prioridades. Consideremos la forma de alimentación de los polluelos en el nido o el orden en la comida de un grupo de leones.
Muchas de estas jerarquías se asocian a patrones visuales lógicos, que usamos sin apenas caer en la cuenta. Es lo que puede suceder al ceder el puesto en una mesa a la hora de comer o en la configuración que adoptamos cuando van a hacernos una fotografía.
Veamos ahora algunos de estos elementos de lógica visual que afectan o son afectados por valores jerárquicos.
1. La jerarquía arriba / abajo:
Se manifiesta como la prioridad de lo superior en el espacio o en el plano, que presenta una conexión directa con lo superior en el orden de las ideas o en el orden moral.
La imagen reproducida más abajo establece una jerarquía entre las letras que tiene una de sus bases más relevantes en su posición relativa superior / inferior.
.

La letra M supera en visibilidad a las otras letras por el hecho de estar más alta y destacar.
Para localizarla, el organismo gasta menor cantidad de energía. Su posición respecto los otros elementos le sirve de base de proyección.
2. Jerarquía grande / pequeño
Es una de las más utilizadas. En términos generales, abundan las situaciones en las que el valor de las cosas es proporcional a su tamaño físico, respecto de las cosas que hay a su alrededor. Un fenómeno que ya encontramos en el arte egipcio, en el que se nos muestran gigantescos faraones imperando sobre ejércitos de diminutas figurillas.

En la imagen superior, la letra F presenta ese dominio faraónico sobre el resto de las letras que la acompañan. Esa fuerza caracteriza el diseño y hace que éste sea leído en un orden determinado.
3. Jerarquía centrado / periférico
Esta jerarquía visual también es de las más utilizadas y ha sido denominada "fuerza del centro". Tiene su primer fundamento en la estructuración simétrica que presentan tantos seres y sucesos de la naturaleza. Una ley que captamos y proyectamos a numerosos hechos o cuestiones de trascendencia social.

En la imagen que presentamos, la línea central, a pesar de su menor tamaño, adquiere una fuerza extra a causa de la situación que ocupa. De la misma manera, una persona que ocupa el centro de una mesa presidencial en un acto social, toma para sí ese factor de jerarquía visual.
4. Jerarquía de lo contrastado
Este tipo de jerarquía visual actúa mediante un juego de choque perceptivo. Aquello que contrasta salta hacia nosotros sin necesidad de que nosotros vayamos hacia él. Su primitivo fundamento es el de un acto de defensa, ligado a la exploración del medio en que nos movemos.

5. Jerarquía de lo separado frente a lo grupal.
Un viejo y desgastado chiste hacía decir a un vigilante en un fuerte del oeste americano: "¡vienen dos mil tres indios!". A la pregunta de cómo lo sabía, su respuesta era: "porque delante vienen tres y luego unos dos mil".
Ciertamente, eso es lo que sucede en nuestra percepción: vemos lo separado y después el grupo. O si se prefiere, los grupos tienden a formar unidades de mayor nivel: tres árboles y un bosque.

En la imagen reproducida aquí arriba la letra h se beneficia de esa situación y salta hacia el espectador como un elemento con valor en sí mismo. El resto es "un" bloque, pero su complejidad formal requiere de nosotros mucho más tiempo de atención, que no siempre estaremos dispuestos a dar.
6. Jerarquía de lo brillante
En términos generales, todo aquello que irradia ha sido valorado por las más diversas culturas: desde el oro hasta los atributos iconográficos de la santidad, con sus aureolas luminiscentes.
Toda radiación tiene fuerza visual. Y casi toda fuerza visual puede traducirse en fuerza física.

A pesar de la baja calidad de las imágenes en la red y del motivo general que llena toda la fotografía, se puede apreciar cómo la zona con mayor brillo llama nuestra atención a pesar de no tener un contenido particularmente importante en el contexto de la imagen.
Cualidades anisotrópicas de la jerarquía visual
Los seis tipos de jerarquías básicas que hemos comentado tienen aspectos anisotrópicos, es decir, de asimetría respecto de su comportamiento formal.
Por ejemplo: una superficie brillante en un entorno mate llamará más la atención que la misma superficie en mate sobre un entorno brillante.
Esto es así porque la cualidad del brillo fatiga más los órganos perceptivos que la cualidad mate, y la distinción, en tales circunstancias, se vuelve más compleja. Cuando el brillo satura la percepción, ver una pequeña porción mate puede llegar a no ser posible.
Un fenómeno similar de anisotropía sucede con la jerarquía de lo grande en relación con lo pequeño. Entre varias formas pequeñas es inmediato el hallazgo visual de una forma grande, pero no al contrario: muchas formas grandes, que llenan el campo perceptivo de ruido formal, pueden hacer muy difícil la distinción de un elemento pequeño perdido entre ellas.
Aplicaciones al diseño
Las jerarquías visuales básicas ponen de manifiesto aspectos diversos de lógica visual y son aplicables al diseño gráfico, industrial y arquitectónico, y de hecho son usadas muy frecuentemente, tanto de manera consciente como inconsciente, por los profesionales.
Los lectores de publicaciones, las personas que ven la televisión o circulan por las calles de las ciudades, llevan en sí mismos estos criterios de lógica visual. De ahí que, al usarlos, el diseñador, por así decir, hable un lenguaje formal conocido por ellos. Y este es un hecho que, evidentemente, facilita la comunicación con el público al que se dirige el mensaje.
Usar principios jerárquicos, a través de cualquiera de sus muchas variantes, multiplica la eficacia de la comunicación sin limitar la creatividad formal o conceptual de los diseñadores.
El principio de anomalía perceptiva
Hasta ahora hemos visto algunos de los elementos que generan jerarquía en el campo visual. Todos ellos tenían un componente estructural; es decir, de relación de formas entre sí.
A continuación pasaremos a estudiar una de las manifestaciones de jerarquía visual capaces de trabajar con mayor fuerza, y que presenta gran independencia y variedad formal: la anomalía perceptiva.
Se denomina anomalía perceptiva a toda imagen o suceso que viene a romper un estado de normalidad o control perceptivo.
Una anomalía perceptiva, por ejemplo, puede adquirir la forma de pasos escuchados en mitad de la noche, cuando creemos que estamos solos en casa.
Un hecho de este tipo, como se apreciará por el ejemplo, puede alterar el estado de nuestro organismo en fracciones de segundo.
En este sentido, la anomalía perceptiva es una dosis enorme de información significativa que llega a nosotros en un breve lapso de tiempo o en muy poco espacio. Y en ese momento pasa a ocupar el primer plano jerárquico en el orden visual, auditivo o emocional. En cualquier plano donde la anomalía esté sucediendo.
La anomalía perceptiva tiene lugar, también, de manera menos escandalosa: cuando vemos algo que va contra una costumbre o contra un estilo. Entonces se genera un estado de perplejidad o de atención, que también ocupa un lugar alto en el plano jerárquico.
Existen dos leyes que se relacionan con la anomalía perceptiva tal y como es vivida social y culturalmente.
- La ley del factor incremental de lo nuevo
- La ley de efectos decrecientes
La ley del factor incremental de lo nuevo enuncia que toda novedad, por el hecho de serlo, toma para sí un incremento de interés, sea éste positivo (se acepta la novedad) o negativo (se rechaza). Este factor incremental, evidentemente, influye sobre la jerarquía de lo que vemos.
La ley de efectos decrecientes enuncia que todo estado repetitivo tiende a generar falta de estimulación a medida que se repite en el tiempo o en el espacio. De esta manera, un estímulo "viejo" y reiterado, por el hecho de serlo, puede experimentar apreciables variaciones jerárquicas en nuestra percepción.
Tipos de anomalía perceptiva
Existen numerosos tipos de anomalías, aunque pueden resumirse en tres grandes bloques:
- Anomalías semánticas
- Anomalías formales
- Anomalías cromáticas
Las primeras atañen a variaciones o cambios en el significado de lo que vemos. En la imagen tenemos un ejemplo pedagógico, que también incluye aspectos formales y cromáticos.

Como el significado es uno de los atributos más poderosos de las imágenes, una anomalía en algo que le afecte, puede alterar el aspecto jerárquico de la percepción de manera imprevisible.
El segundo tipo de anomalía, la de carácter formal, se refiere a variaciones imprevistas experimentadas en la forma.

En la imagen, el cuadrado establece una ley de formación, dentro de la cual el círculo es una entidad anómala, que por ello mismo reclama una mayor dosis de atención.
El tercer tipo de anomalía se refiere a cambios que afectan al color.

Como se aprecia, todas ellas generan notables efectos de jerarquía en el diseño, por lo que su uso es muy recomendable, por ejemplo, para guiar la lectura del espectador, estructurando y secuenciando la información que recibe.
A continuación pasaremos a comentar diez imágenes, relacionadas con la aplicación del principio de jerarquía en el diseño y el arte.
Diez ejemplos
1. Primera página del Times, 1932

Se trata de la primera página del primer número del Times que vio la luz con la tipografía Times New Roman, de Stanley Morison, uno de los mayores éxitos tipográficos del siglo XX.
Como se aprecia, el diseño de los periódicos de la época era muy distinto del actual. El del Times se basaba en una ausencia casi total de jerarquías visuales, con breves encabezamientos por columnas, que remiten a tres secciones: Defunciones, Asuntos personales y Ofertas empresariales. Para localizar un tema, el lector no puede guiarse del sentido de la vista, debe leer con detalle, ya que la tipografía es toda de la misma o parecida dimensión, con un grado casi cero de jerarquía visual.
Un diseño de este tipo necesita mucho tiempo de lectura y mucha costumbre en el público lector. Además, ha de ser éste quien seleccione los temas de su interés, a través de una lectura pormenorizada.
Stanley Morison pertenecía a la corriente más conservadora de la tipografía de la época y consideraba que el texto debía ser como el cristal de una ventana: invisible al lector, permitiéndole leer los contenidos sin hacerse notar.
En el primitivo diseño del Times no se consideraba la capacidad estructuradora que puede tener la jerarquía tipográfica.
2. Los "inventos" dada.

La cara más diametralmente opuesta a la estética conservadora en tipografía la representaron, durante algunos años, los experimentos dada, que quisieron ser un ataque directo a casi todos los principios de jerarquía funcional que, en mayor o menor grado, se venían utilizando en arte y diseño desde siglos atrás.
La mezcla de tipos, direcciones de lectura, inclinaciones y colores, hace de este texto dadaista un galimatías tipográfico de difícil lectura, cuyo interés radica, principalmente, en su apuesta estética de ruptura.
Ciertamente, el uso contra funcional de la tipografía, que tantas escuelas artísticas propusieron en las primeras décadas del siglo XX, no condujo, contra lo que muchos creen, a ninguna renovación de la tipográfica y, desde este punto de vista, fueron un fracaso radical.
3. Un periódico moderno.

Los periódicos y revistas de nuestros días hacen uso de claros principios jerárquicos, que tienen como objetivo ayudar al lector a localizar la información que desea.
Pueden leerse en menos tiempo que los antiguos y con mayor adecuación a los gustos del público. Además, éste se acostumbra al diseño formal y de contenido que le ofrece el periódico que lee habitualmente, un hecho que contribuye a crear una relación estable entre el lector y el medio de comunicación.
Como se aprecia, la jerarquía se crea a través de varios parámetros visuales basados en una lógica visual prácticamente intuitiva:
- Tamaño
- Altura en la página
- Anchura del texto
- Imágenes
- Color
Con estos elementos, el lector tiende a buscar la información en tres fases:
- Primera lectura, de recorrido rápido, en la que se toma nota mental del contenido general más importante.
- Segunda lectura, complementaria del anterior, en la que se recurre a entradillas y sumarios para ampliar el contenido de alguna o algunas de las noticias captadas en la primera lectura.
- Tercera lectura o lectura en profundidad, en la que el lector, convencido de su interés por el tema, lee el desarrollo del mismo.
- Como se aprecia, el propio mecanismo de diseño desencadena una lectura jerarquizada de la información.
4. La ciudad como entorno jerárquico

El entorno urbano siempre ha funcionado mediante una combinación de lógica visual y adecuación cultural.
En el mundo medieval y de la antigüedad, los monumentos y grandes construcciones se alzaban sobre la línea del paisaje proyectando una fuerte simbología jerárquica sobre los viajeros y viandantes. Un efecto que aún puede apreciarse mientras nos acercamos por carretera a algunas ciudades monumentales, que desde kilómetros pueden mostrarnos con altanería el perfil de sus catedrales, castillos o palacios.
Es la proyección de la lógica visual en el dominio del espacio. El tamaño, el contraste, la individualidad y separación, son las señales generales que definen las fronteras sociales.
5. La jerarquía en el plano y en las vivencias

Cuando el viajero que evocábamos en el comentario anterior se acercaba a las grandes construcciones que veía desde lejos y le servían de referencia, encontraba una prolongación de la simbolización del espacio en las imágenes asociadas a tales monumentos: Pórticos, relieves, esculturas, vidrieras...
En la imagen reproducida más arriba, procedente de una pequeña iglesia rural del Pirineo Catalán, la ordenación jerárquica del espacio, que proporciona una lectura visual lógica, se basa en los principios de centralidad, tamaño, altura relativa y contraste.
Si en el paisaje ordenado por las construcciones humanas apreciábamos un ordenamiento simbólico del espacio, en este tipo de imágenes, a través de la lógica visual, se aprecia un ordenamiento jerárquico del plano y de las vivencias del espectador.
6. Jerarquía civil

Nos movemos ahora del símbolo hacia el relato.
Los pórticos de las catedrales o los retablos de las capillas narraban historias a través de secuencias ordenadas de figuras, generalmente conocidas por el público. Pero su principal función era de carácter simbólico, entre otras cosas porque representaban una realidad eterna e inamovible.
En el mundo civil es donde mejor se combinaron el plano simbólico y el del relato, ya que en este caso la realidad tenía sentido cambiante, histórico, y la propia cualidad simbólica y jerárquica de los protagonistas podía experimentar cambios repentinos.
La miniatura reproducida más arriba pertenece a la "Epopeya de Girart de Roussillon", y un especialista en historia borgoñona, descubriría en ella, además de a Felipe el Bueno, a otros importantes personajes del famoso ducado.
La imagen mezcla aspectos de fuerte simbolización jerárquica con datos relativos a los sucesos que se narran en el libro al cual sirve de referencia. Pero usa la lógica de la centralidad, la altura y el aislamiento como vimos que sucedía en las imágenes sagradas.
7. Jerarquía en otros estilos visuales

En otras culturas, la expresión de jerarquía ha adoptado formas estilísticas muy distintas de las occidentales, aunque no es difícil encontrar en ellas los mismos procesos de lógica visual que estamos analizando.
Por ejemplo, los paisajes de tradición china, desarrollados a veces en largos rollos que ponen ante nuestros ojos un mundo lleno de diversidad o de historias, el plano jerárquico suele matizarse mediante el uso del contraste, la altura y el tamaño, ya que la centralidad suele considerarse demasiado burda, imperativa y estática. Es decir, no considera que no funcione, sino que lo hace con demasiada ostentación.
Por tradición cultural, que deriva de los acontecimientos políticos que sacudieron el Imperio Chino desde la Época las Seis Dinastías (220 -589) los pinos solitarios pasaron a representar la posición moral de los sabios retirados del mundo y refugiados en las montañas. De esta manera, el poder jerárquico que suelen tener estos árboles en numerosas composiciones orientales, como en el abanico reproducido, de finales del siglo XII, se relaciona con altura moral de estos personajes en un mundo ideal.
En nuestra imagen, los elementos jerárquicos que acompañan al pino, prestándole esa dimensión ética, son el aislamiento, el contraste y la altura.
8. Jerarquía y anarquía

La tradición occidental, a lo largo de su historia, ha atravesado por varios periodos de negación de los aspectos jerárquicos de la comunicación visual, desarrollando estilos rompedores o chocantes para la creación de formas.
Al comienzo de estos comentarios hablamos de la escuela Dada. Posterior en algunas décadas fue la tendencia psicodélica, uno de cuyos carteles reproducimos aquí.
La dificultad de lectura no requiere comentario. La idea del diseñador, Lee Conklin en este caso, 1967, era crear una imagen impactante, acorde con una filosofía vigente en un sector de la juventud, al que se dirigía.
Hay que observar, sin embargo, que para enviar el mensaje comercial que, en el fondo, subyace en este cartel que anuncia un concierto de Procol Harum y Santana, recurre a los métodos tradicionales de ordenación y tamaño, como se aprecia en los pequeños textos al pie de la reproducción, donde aún puede leerse con tipografía normal: TICKETS.
9. La jerarquía en el detalle

Esta mancheta de revista fue diseñada por Herb Lubalin y en ella se aprecia el uso de una anomalía semántica para la creación de una zona jerárquica de significación.
Las letras "i" "l" "i" son transformadas en miembros de un grupo familiar, cambiando el diseño de la tipografía normal.
Aprovechando el interés que este cambio produce en el lector, la zona es utilizada para insertar los rótulos editoriales: "A Rider's Digest Publication".
Lógica visual y economía de medios se unen en este diseño.
10. Jerarquía en la Web

La red está llena de páginas sofisticadas y confusas, que reclaman nuestra atención con animaciones, parpadeos y colores brillantes. En medio de tantos reclamos, el internauta no tiene más remedio que intentar "pasar" de ellos, centrando su atención en lo que realmente busca o le interesa, aunque a veces tarde demasiado en descubrirlo, o incluso se le nieguen las oportunidades para hacerlo.
En medio de tanto ruido se agradecen páginas con la claridad de ideas que expresa la de Louise Nevelson: una bella imagen que acompaña al número exacto de textos necesarios para transportarnos a otros tantos lugares.
Su lógica visual es la de la sencillez y el pragmatismo: elementos separados que no compiten entre sí y que con un mínimo de energía gráfica nos indican las opciones que tenemos.
Puede haber quien lo llame arte mínimo, pero también es eficacia máxima.
Bibliografía
- Patrick J. Lynch y Sarah Horton: Web Style Guide, Yale University Press, 1999.
- Lewis Blackwell: 20 th Century Type, LKP, 1992.
- Wen C. Fong: Beyond Representation, Yale University Press, 1992
- Rudolf Arnheim: El poder del centro, Alianza, 1984
- Rudolf Arnheim: El pensamiento visual, Paidos, 1986
- María Luisa Caturla: Arte de épocas inciertas, Arbor, 1944
- Adrian Frutiger: Signos, símbolos, marcas y señales, G Gili, 1985
- E. H. Gombrich: El sentido de orden, G. Gili, 1980
- Irvin Rock: La percepción, Labor, 1985
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