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Una mirada al diseño de hoy,
desde el diseño de ayer (V) |
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por Paola L. Fraticola |
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Consumo versus "bien común" Mientras tanto, como si más allá de lo que realmente sucede no se pudieran olvidar los "mitos de origen", algunos diseñadores han continuado a lo largo de todo el siglo, y continúan aún hoy, formulando postulados utópicos. El diseño del futuro, propuesto por Michael Landmann, por ejemplo, deberá responder a estas demandas:
Más allá de los acentos nostálgicos que en ocasiones tiene
la propuesta -productos que no sean "para la comodidad
y la rapidez"-, la serie de demandas es más propia de la
plataforma de un partido político que un programa de diseño
futuro. Suponer que el diseño del futuro se resuelve con estos puntos es olvidar su problemática y, por último, olvidar que si algunos de estos postulados encuentran alguna vía de canalización en la sociedad actual (nueva actitud frente a los desechos, el desecho como materia prima, reparaciones y modificaciones), lo hacen porque se ha logrado que las industrias conviertan esos materiales de desecho, ese objeto antiguo y deteriorado, en objetos-producto investidos de poder simbólico. Pensar la acción social del diseño supone un camino distinto
del de la formulación utópica. Esto no excluye una
tención al fuerte compromiso social de algunos diseñadores que se pusieron en contra de la sociedad de consumo o bien
de movimientos colonialistas, totalitarios o imperialistas. Existe
un diseño "oficializado" unido a la producción y un diseño paralelo que genera una crítica social. Sin embargo, para llegar a ser conocido y operante en el nivel social, este diseño
tiene que entrar, de alguna manera, en los circuitos de circulación de la propia cultura y encuentra su veridicción a través
de la consagración otorgada por los mismos diseñadores "oficiales". A partir de 1945 se puede centrar el debate teórico en las
concepciones particulares que los diseñadores tienen sobre
su objeto, pero sin borrar esta afirmación general: es la irrupción
del diseño lo que modifica el estatuto del objeto, más
allá de las aspiraciones de los diseñadores. La génesis de esta
transformación está en Braun. Para Braun —y todas las otras
que siguieron—, el diseño está en la base de la concepción del
producto y, por lo tanto, lo determina en todos los planos no
sólo en la estética de superficie. Esta determinación constitutiva
no está exenta de implicancias. En este sentido, el diseño es una actividad integrativa del orden social. Sin embargo, como toda actividad, el diseño puede -y lo hace- trabajar en los márgenes y, desde ellos, elaborar su crítica social.
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4. Grupo de diseñadores italianos surgido en 1981, que incluyó en el diseño de mobiliario los aspectos críticos surgidos en la década anterior, con el objetivo de producir objetos selectos, de elevadísimo precio. |
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