Sección 01 Historia del diseño gráfico
Una mirada al diseño de hoy,
desde el diseño de ayer (XXI)

Imagen de la D.G. Paola Fratícola

por Paola L. Fraticola
Recopilación del artículo de María del Valle Ledesma
en "Diseño y Comunicación"

 

A modo de síntesis:

Estamos en condiciones de marcar una primera taxonomía de hechos comunicativos propios del Diseño Gráfico:

a) En relación con el intérprete:
— hacer ver,
— hacer saber,
— hacer hacer.
b) En relación con su esfera o con el contexto de acción:
-— autorreferencial (sobre la comunicación misma),
— sociocultural,
— económica.
c) En relación con el soporte:
— el mismo soporte como referente,
— soportes únicamente de Diseño Gráfico,
— diversidad de soportes (que coexisten con los de Diseño Gráfico).

La taxonomía no pretende ser operativa sino descriptiva: mostrar la complejidad, aun sin remarcar los cruces a los que se ha hecho referencia más arriba.
Cada pieza de Diseño Gráfico obtendrá sus características comunicacionales en relación con:

— las características sintácticas específicas de la forma o soporte (afiche, señal). Estas características sintácticas están vinculadas tanto a la estructura de superficie como.a la estructura profunda de la pieza de que se trate, pero, en general, estarán determinadas por las reglas de cohesión propias de la imagen (tal como las ha estudiado Lorenzo Vilches [1983], Groupe [1993] y la TDE de Jannello- Guerri [1988]).

— Las características semánticas y pragmáticas que impondrán restricciones específicas. Por restricciones específicas nos referimos a las reglas que operan sobre él, de acuerdo con: a) el tipo de efecto deseado (informar, por ejemplo, develará incertidumbre; persuadir, al contrario, puede crear incertidumbre...); b) el contexto social de la comunicación de masas (y dentro de ésta, revistas, periódicos, vía pública, con lo que implica de duración de exposición,
forma de presentación, etc.). No puede excluirse tampoco la consideración respecto de si su aparición es aislada o está inserta en un espectro más amplio, del cual la pieza de Diseño Gráfico no es un componente (televisión, cine, oratoria, etc.). Como ya se ejemplificó, en las campañas políticas las piezas de diseño gráfico son un componente más dentro de la categoría mayor de discurso político; c) contexto socio-económico-político que impondrá otras restricciones: reglas para lo político, para lo económico, para la venta de productos suntuarios o la venta de productos de necesidad cotidiana. Esto muestra que la categorización comunicacional del Diseño Gráfico requiere ser contemplada desde ángulos correspondientes a distintas disciplinas.

Quizás ahora se esté en condiciones de ensayar alguna respuesta a los temas que insisten en este artículo. El Diseño Gráfico que surgió como actividad de individuos o escuelas aisladas que trabajaban sobre determinados aspectos se ha convertido, en la segunda mitad del siglo, en un factor cultural de cohesión social. Sus características relevantes son:

— contribución a la formación de la identidad contemporánea a partir de su inserción general en la sociedad
— comunicación que excede las fronteras de lo consciente y voluntario, con fuertes connotaciones ideológicas;
— factor del desarrollo empresarial;
— factor puesto al servicio de movimientos políticos, sociales, religiosos.

La variedad y la heterogeneidad de estas características hacen difícil determinar un signo único para el diseño. Quizá su signo sea, precisamente, ése -diverso y heterogéneo, entre
lo "bueno" y lo "malo", "lo verdadero" y "lo falso"-; se escurre sin alcanzar una fijación. En ese sentido, hablar de"eficacia" y de "necesidad social" son maniobras que intentan anular esta densidad. Este artículo no pretende dar una respuesta pero sí mostrar la falacia de estos conceptos cuando se los aplica con ligereza y que sólo pueden ser mantenidos, apelando a la reducción de la complejidad del diseño. No hace falta aclarar que la identidad social no es monolítica sino que —y mucho más en la sociedad contemporánea— se manifiesta en identidades correspondientes a grupos o sectores. El Diseño Gráfico opera a niveles muy generales -sociedad en su conjunto- y a niveles muy reducidos. Esta ubicuidad permite al diseñador situarse en lugares políticos diversos. Es cierto que hay una voz oficial del Diseño Gráfico que lo ubica centralmente del lado de la empresa, pero en su misma estructura están los márgenes desde los cuales es posible levantarse cómo crítico.

Quizás estos márgenes estén no en la comunicación entendida como "mensaje" sino en la vocación estética del Diseño Gráfico. Si pensamos en algunas de sus producciones es posible descubrir algunas antinomias: aquellas de plantearse como comunicador social y, al mismo tiempo, cuestionar esa regulación; recurrir a la cotidianidad y, al mismo tiempo, plantearse su desautomatización; ser tranquilizador y, al mismo tiempo, desestabilizador. Es aquí donde se completa el círculo del Diseño Gráfico: cumplir con su funcionalidad comunicativa y cuestionarla desde la estética. Porque el Diseño Gráfico no se cierra en este carácter comunicacional. Se despliega en una nueva vuelta sobre sí mismo y más allá de la regulación económica, de la regulación ideológica, del ordenamiento de los comportamientos; más allá de todo esto se muestra también -no siempre, no en todos sus productos como lugar del arte. Hay, por un lado, una "estetización de la vida cotidiana" realizada por los medios de comunicación, pero más que esto, el Diseño Gráfico, el gran Diseño Gráfico, el Diseño Gráfico con mayúsculas, se plantea como un lugar desde donde moviliza al hombre en sus raíces más hondas y sus proyecciones más audaces.

O quizás estos márgenes estén en las concepciones que no circulan por los canales oficiales y que sean capaces de sustraerse a las ideologías dominantes. Obviamente, esto es una
opinión, pero es posible que una formulación de este tipoevite las posiciones utópicas y centre el debate en las actitudes individuales de quienes ejercen la profesión. Por lo menos
allí cada uno tendrá su respuesta.

 



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