Sección 01 Historia del diseño gráfico
Una mirada al diseño de hoy,
desde el diseño de ayer (XVII)

Imagen de la D.G. Paola Fratícola

por Paola L. Fraticola
Recopilación del artículo de María del Valle Ledesma
en "Diseño y Comunicación"

 

b) Hacer-saber

La información dentro del Diseño Gráfico se diferencia de la estudiada en sentido general. Se usa aquí el concepto de información en su sentido más lato y no en el estricto de la teoría de la información (todo elemento susceptible de ser expresado por un código). No obstante, en lo que sigue se aplicarán algunos conceptos de la teoría de la información (probabilidad, improbabilidad, previsibilidad) para caracterizar este tipo de discurso. Se llamará "información" a la puesta a disposición de los receptores de un cierto saber que no poseen con el objeto de despejar una incertidumbre.
La información que transmite el Diseño Gráfico se dirige a dos niveles:

— uno que implica indicaciones generales sobre cierto comportamiento social (incluye el campo de las señales, de mapas, diagramas y planos) y

— otro que implica indicaciones específicas sobre hechos o eventos de la vida social (incluye las producciones destinadas a transmitir informaciones puntuales tales como fechas,
lugares, direcciones, horarios en relación con tal o cual evento).

Si bien en ambos niveles el eje es la información, la relación con los interlocutores es distinta. En el primer nivel se trata de una información necesaria (20) en tanto es la condición de posibilidad del desarrollo de conductas sociales sin las cuales el orden se vería fuertemente trastrocado. Detenerse ante una señal de STOP, aminorar la velocidad, conocer la posición de tal o cual paraje en el esquema de tal o cual ciudad, son ejemplos de este tipo de conducta.

El segundo nivel, por el contrario, opera con informaciones contingentes, o sea con informaciones que actúan como condición de posibilidad del desarrollo de conductas sociales
esperables para un cierto sector. Aquí se impone una subdivisión: son esperables ciertas conductas que atañen a la comprensión de hechos o fenómenos y también otras vinculadas a
la realización de una acción.
La consideración de ambos niveles muestra diferencias respecto de:

— la generalidad de la información,
— la expectativa ante la información,
— la duración (o perduración) de la información.

Toda información actúa ante un grado de incertidumbre, ante la falta de certeza del receptor. La información llega justamente para instalar esa certeza: "¿En qué dirección se
puede circular por esa calle?" es un ejemplo del tipo de preguntas correspondiente a la incertidumbre; la información concreta -la dirección de la flecha- la despeja. En todo contexto comunicativo hay informaciones más previsibles que otras y, de acuerdo con la teoría de la información, el grado de información disminuye con su previsibilidad.

En el tipo de información del Diseño Gráfico, la previsibilidad o la no-previsibilidad están en relación con la necesidad/contingencia. Cuanto más necesaria sea una información social será tanto más previsible y, por lo tanto, menos informativa. Ésta es una aparente paradoja que domina la señalética. Sin embargo, esta paradoja se quiebra y la lógica se vuelve transparente si se analiza el fenómeno pensando que esta previsibilidad se actualiza diariamente ante millones de usuarios. La cantidad de información es poca medida en relación con un usuario, pero enorme en relación con la vida urbana.

Este tipo de textos tiene otras características que, muchas veces, se generalizan apresuradamente a todo tipo de Diseño Gráfico. En efecto, es frecuente escuchar que el Diseño Gráfico por ser comunicación visual es importante que el mensaje sea unívoco. Es tema tanto de la pragmática (21) como de la teoría de la comunicación (Habermas, 1990) ocuparse de las relaciones entre discurso emitido y discurso recibido. En el caso de los textos informativos del Diseño Gráfico, debe garantizarse la relación de conformidad entre el mensaje transmitido y el recibido. Las conductas buscadas imponen como necesidad que el mensaje sea interpretado como verdadero. Las condiciones de verdad de un discurso están en relación con el contrato de veridicción —señalado por algunos semiólogos- o con el pacto cooperativo -desarrollado por la filosofía del lenguaje-. En líneas generales, ambas corrientes postulan la existencia de un contrato social entre los interlocutores, que supone el conocimiento de las reglas de interlocución que determinan la información, la verdad, la mentira.

Remarcar esta concepción es importante, porque reenvía el tema de la "univocidad" de los enunciados a sus límites pragmáticos: tal univocidad -en el caso de existir- sólo depende
de las relaciones establecidas entre los miembros del proceso comunicativo. Así, en el pacto o convenio no se privilegia siempre el sentido claro y unívoco sino también la ambigüedad,
el doble sentido, la transgresión. Por lo tanto, la pretensión de "claridad" que a veces se adjudica al Diseño Gráfico sólo está en relación con la organización y la información y nunca con la persuasión. Los mensajes informativos del hacer-saber adquieren características de verdaderos a partir de actitudes cimentadas en el desarrollo social. Estas actitudes determinan que la señal y la emblemática se correspondan siempre con un referente. (22)

En estos casos el significante adquiere socialmente el papel de portador de la verdad. La relación entre el enunciador y los espectadores -enunciatarios-, que se colocan en
el lugar de recibir una verdad, es lo que determina este carácter para estos textos.
Sin embargo, esta conformidad necesaria entre lo emitido y lo recibido determina otras características para estos textos: la principal -como se dijo- es la exigencia de reducir la
ambigüedad para garantizar la correlación uno a uno con el referente. No obstante, la desaparición de la ambigüedad depende de distintos factores; en los sistemas de señales, no tiene que ver -en primera instancia- con el carácter de la señal sino con el compromiso social —el pacto— ya mencionado, que hace que cada receptor lo interprete como tal. De hecho, un signo se convierte en señal en tanto participa de esa convención social que hace que el receptor le otorgue uno entre todos los sentidos posibles y sólo ése: el dibujo de una taza de
café puede significar "taza de café", "venta de tazas de café" o"cafetería". El consenso social ha acotado este último y, en este sentido, funciona como señal.

La claridad de las señales forma parte de un aprendizaje social y es la costumbre de usarlas lo que las vuelve más o menos claras. ¿Cuál es la claridad, por ejemplo, de la señal "WC" en lugares que no son de habla inglesa o las señales de "permitido" o "prohibido" con círculos azules o rojos?

 

20. "Necesario " no está empleado aquí en sentido valorativo sino filosófico.

21. El aspecto pragmático del lenguaje concierne a las categorías de uso (restricciones psicológicas e ideológicas, géneros discursivos, etc.). Existen distintas corrientes de estudios pragmáticos. Véanse al respecto Teun van Dijk, Charles Morris, J. Austin, O. Ducrot.

22. Este mecanismo de veridicción social se da también en otros sistemas semióticos, por ejemplo el de la vestimenta: se cree en el rol en tanto se lleva el uniforme que lo representa. El uso individual que contraviene las reglas lleva a violaciones serias de las conductas sociales previstas. Un ejemplo de esto son ciertos disfraces usados por los asaltantes para asumir un rol que no despierte sospechas, incluidos los de policía.

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