Sección 01 Historia del Arte
Cerámica cretense de "estilo marino"
Imagen del Lic. José Manuel Guardia Villar

por el Lic. José Manuel Guardia Villar
Bibliografía: Stroch de Gracia, Jacobo.
"El Arte griego (I) en Historia del Arte. Ed. Historia 16.

 

 

 

Cerámica pintada. Palacio de Palaikastro. Hacia 1500 a. de C.

La poderosa marina cretense, de carácter eminentemente comercial, así como su excelente organización administrativa y social interna conducirán al Arte Minoico a su etapa de mayor esplendor. Será éste el momento de las grandes construcciones palaciegas que surgen como resultado de dicha organización política. En ésta se refleja un tipo de sociedad abierta que acepta diversos influjos de Oriente y Egipto adaptándolos a su singular personalidad. La ornamentación de los palacios, basada en pinturas murales al fresco, se desarrolló a partir de precedentes egipcios y mesopotámicos, desplegando un sistema formal e iconográfico propio donde impera el movimiento, la captación de la naturaleza y un gran colorido y originalidad. Estos caracteres se reflejan, igualmente, en su amplia producción cerámica, que ofrece temas de estilo floral y marino junto a los variados temas geométricos de la cerámica de Kamarés.
Es en la cerámica, dada su mejor conservación, donde se aprecia de modo más completo la evolución del minoico. A lo largo del Minoico Medio III y en su paso al Minoico Reciente, hacia 1580, coincidiendo con una reconstrucción parcial de los Nuevos Palacios, el realismo de la decoración da nombre al estilo minoico de apogeo, el estilo naturalista. por ser vegetal la temática de su primera fase, esta etapa más antigua se llama también de estilo floral, debido al casi exclusivo empleo de flores, lirios, palmas y todo tipo de rosetas y ramas para adornar las vasijas.
En paralelo a la pintura mural, el artista cretense del período de apogeo observa y plasma la naturaleza en la decoración de la cerámica. Mientras se desarrolla el estilo floral, las plantas y animales del mar son utilizados en la decoración de las vasijas, como es el caso de la cerámica que nos ocupa. Se forma así el estilo marino, de gran fortuna dentro y fuera de Creta y muy influyente en el arte micénico.
Sobre un fondo rocoso y coralino, flotan las algas y pululan diversos tipos de caracolas (argonautas o nautilos), peces y delfines, presididos todos por el pulpo, animal favorito de este estilo. El octópodo es representado oblicuamente, fuera del eje del recipiente, notando sobre un fondo de algas, arrecifes coralinos y conchas; sus patas se entrecruzan en animado movimiento, como si hubiera sido sorprendido en una instantánea. Esta viñeta es uno de los mejores símbolos del espíritu minoico, vital y libre de trabas convencionalistas, sobre todo cuando se observa cómo el mismo motivo se representa en cerámica y en otros objetos artísticos del mundo micénico.
Con una forma más aplastada que ancha, esta vasija constituye el mejor ejemplar decorado con estilo marino. La vivacidad y disposición del pulpo sugieren el paralelismo con una pecera en la cual se hubiera introducido el octópodo y éste quisiese abarcarla con sus tentáculos. Se trata de un tema muy querido por los artistas minoicos a partir de este momento.

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