Características formales de las artes figurativas: la plástica egipcia.
Principales características:
- Las representaciones escultóricas y pictóricas son de carácter religioso, funerario o de uso cotidiano. No existe el concepto de "el arte por el arte".
- El artista es considerado un artesano al servicio del poder (faraón), y será ese poder quien determine las normas de representación que se mantendrán homogéneas, exceptuando el período de "libertad" artística que se implantó durante el reinado de Amenofis IV en Tell-el Amarna.
- Las representaciones están sometidas a un arquetipo idealizado: lo temporal y anecdótico que pueden indicar transitoriedad se desechan y se reservan a las clases humildes. De ahí que la imagen del faraón responda a un ideal de belleza y los demás pueden presentar rasgos más naturales. El realismo se destina a los hombres ordinarios.
- Hieratismo: la rigidez en el gesto indica eternidad.
- Simetría.
Las representaciones deben garantizar la inmortalidad del difunto y la posibilidad de que la vida de ultratumba se desarrolle sin contratiempos. De ahí surgen una serie de convencionalismos:
- La estatua-cubo: adaptación al bloque, sin salientes para evitar las roturas. Las imágenes se someten fácilmente a la Ley de la frontalidad.
- Reproducción objetiva de las imágenes: se trata de representar el máximo de elementos definidos de la imagen, por ello el resultado es un agrupamiento de las características más importantes, apareciendo yuxtapuestas de frente o de lado. (Ley de la Claridad).
- La perspectiva: en general, escultura y pintura se representan en dos dimensiones, pero cuando se quiere lograr la tercera dimensión utilizan la multiplicación de perfiles, disposición en bandas o pisos, teniendo en cuenta que la mayor altura indica lejanía.
- Jerarquización de las figuras: el faraón aparece generalmente representado en un tamaño superior.
- El color: los relieves y la pintura utilizan la policromía, cuya simbología está determinada de antemano:
- Hombres : color terroso
- Mujeres : color amarillo claro.
Temática:
La plástica en Egipto tiene un carácter religioso y cortesano. Las piezas más importantes proceden de los templos y de los sepulcros. El panteón egipcio aparece densamente poblado, a pesar de las épocas monoteístas (Akenatón en Tell-el-Amarna) y aporta una gran variedad iconográfica ya que los dioses pueden adoptar formas zoomorfas y cada uno posee un atributo que le identifica.
Existe además una simbología política: la reunificación de los dos Egiptos expresada mediante las dos coronas (alta = flor del loto + baja = flor del papiro) o la representación conjunta del halcón y del buitre. El poder del faraón viene expresado en el áspid (capacidad destructora) o el ureus (cobra) que es el símbolo de la protección de que está dotado el soberano.
Otras circunstancias que favorecen el desarrollo de la plástica en general es la necesidad de satisfacer las necesidades del alma en su peregrinar por la vida del Más Allá. Por ese motivo, los sepulcros se hallan repletos de representaciones de servidores que facilitarán la vida del difunto.
Escultura:
Los egipcios utilizaron diversos tipos de escultura: escultura exenta y relieve. En esculturas exentas de un mismo faraón proliferan con frecuencia debido a las atenciones funerarias que recibían los faraones y cada una de sus partes. Junto a él aparecen con frecuencia representaciones de funcionarios (escribas, sacerdotes, contables, alcaldes, etc...) cuyos rasgos transcriben cierto realismo.
El relieve, por su parte, alcanzó en Egipto un gran desarrollo, representando escenas de la vida cotidiana del difunto, grandes hazañas bélicas de los faraones, ceremonias religiosas o funerarias, etc. Con frecuencia se acompañan estos relieves con inscripciones jeroglíficas.
Las esculturas fueron talladas en los más diversos materiales, desde la caliza y la madera (materiales blandos) a las piedras más duras y lujosas como el granito, basalto, obsidiana, pórfido, etc. La policromía completaba, a veces, la plástica, sobre todo si se trataba de materiales pobres (caliza o madera) o existía la necesidad de acentuar el realismo.
El tamaño de las imágenes va desde las esculturas de pequeño tamaño a las colosales.
Evolución de la escultura:
- Etapa Tinita: la plástica de este periodo ha dejado magníficos ejemplos de objetos de uso cotidiano:
- Cuchillos rituales (cuchillo de Gebel el Arak)
- Paletas de cosmética (paleta del rey Narmer)
- Imperio Antiguo:
- ESFINGE DE GIZEH: es una escultura de tamaño colosal, que representa a un león recostado (león? símbolo de poder) con cabeza del faraón KEFRÉN (IV Dinastía).
- Conjunto de MICERINOS, la diosa Hattor y su esposa.
- CHEIK-EL-BELED (funcionario de la IV) o ALCALDE DE PUEBLO.
- ESCRIBAS: Escriba del Louvre.
- Imperio Medio:
- BARCO FUNERARIO: figurillas de barro policromado de pequeño tamaño.(oushebti)
- Imperio Nuevo: se distinguen tres etapas:
a) Hasta el reinado de Amenofis IV: las esculturas relajan las expresiones que llegan a adquirir características más humanas.COLOSOS DE MENNON (retrato de Amenofis III).
b) Revolución de Tell-el-Amarna (Amenofis IV = Akenatón): la mayor parte de los ejemplos se han encontrado en el Taller de Tutmés, escultor que fijó los nuevos convencionalismos de la plástica oficial. Las imágenes adquieren una mayor esbeltez y se desprenden de la rigidez y el hieratismo de las épocas anteriores. Los rostros adquieren rasgos más realistas.
- CABEZA DE NEFERTITI.
- RELIEVES DE TELL-EL-AMARNA: Representan escenas de la vida cotidiana del faraón, su esposa y sus hijas.
- RETRATO DE AMENOFIS IV: realizado en hueco relieve sobre piedra caliza.
c) Período post-Amarna: existe una vuelta a las normas rígidas del Imperio Antiguo.
- Máscara mortuoria de TUTANKAMON: sigue el modelo clásico tradicional.
- Ramsés II: durante su reinado se realizaron innumerables esculturas como exaltación del poder real, como lo demuestra el tamaño colosal de algunas de ellas (templo de ABU-SIMBEL): las cuatro esculturas de Ramsés II están talladas en la roca, precediendo a los pilares de acceso al Templo. Las imágenes del faraón están acompañadas de las de su madre, su mujer y sus hijos en tamaño menor. Delante de los pedestales de los colosos se alzan estatuas de halcones y del propio rey en actitud de marcha. En la parte superior hay unos frisos con jeroglíficos y unos monos saludando al sol, y, sobre el dintel de la puerta, un nicho con una imagen del titular, HORUS.
- Bajo Imperio: la plástica de este período ya ha perdido los convencionalismos tradicionales y asimila las influencias griegas, reflejando un estudio de las figuras y del relieve diferente, más realista y más suave en el tratamiento.
La pintura:
Las primeras manifestaciones son anteriores al 3000 a.C.. Utilizan todo tipo de soportes: leño, madera, papiro, roca, pared, etc.... La técnica predominante es el temple que se aplicaba sobre un soporte preparado con leche y cal, y como aglutinante utilizan huevo, leche de higuera, goma arábiga,...
El dibujo suele estar muy marcado y los colores se aplican de forma plana (alveolados). No existen el volumen ni las sombras. La pintura es bidimensional.
La inmensa mayoría de los ejemplos que han llegado hasta la actualidad están asociados a los enterramientos: murales que decoraban los interiores de las mastabas de Sakkara, o de los hipogeos del Valle de los Reyes, etc; rollos de papiros con el Libro de los Muertos,...
La temática de los murales es muy variada: escenas de la vida cotidiana (banquetes, escenas campesinas, etc.) o escenas religiosas. En ambos casos con una clara finalidad: favorecer la vida en el Más Allá del difunto.
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