Sección 01 Biografías
Marcello Nizzoli (1887-1969).
imagen de D.G. Amasilys Palencia

por la D.G. Amasilys Palencia
Recopilación de contenidos del "Curso De Diseño Gráfico",
Ediciones Orbis, S.A. Barcelona-España.

 

 

 

Marcello Nizzoli nació en Borreto (Reggio Emilia) en 1887 y es reconocido mundialmente como el principal representante de los designer italianos. A diferencia del diseñador gráfico tradicional, que se ocupaba sobre todo de la realización de carteles, portadas de libros, ilustraciones, logotipos y marcas, el diseñador* era una figura mucho más compleja. De su mano nacen proyectos arquitectónicos, diseño de productos industriales, objetos de decoración, etc.

Diplomado en la Escuela de Bella Artes de Parma, Nizzoli debutó como pintor y diseñador de telas y tejidos: en 1914 participó en una exposición en Milán, donde presentó telas bordadas y pintadas, en el estilo de los dibujos de flores, que representaron los primeros ensayos del diseño aplicado a las necesidades industriales.

Como protagonista de la vanguardia artística y cultural de principios de siglo, sufrió en primer lugar la influencia de la secesión vienesa (movimiento surgido en 1897 como reacción al academicismo imperante encabezado por Gustav Klimt), luego el del futurismo y, por fin, se acercó a la búsqueda abstracta de las formas, compartiendo con entusiasmo el programa racionalista de la Bauhaus.

 

En 1923 participó en la Exposición Internacional de las Artes Decorativas de Monza, consiguiendo un discreto éxito, y en 1925 ganó el concurso Piatti. Mientras tanto, empezó a trabajar como diseñador gráfico publicitario: el primer encargo importante fue el de Campari, para quien realizó los famosos carteles para el Bitter y el Cordial.

 

Como se puede apreciar, el estilo de Nizzoli exalta la pureza de las formas, reduciéndolas a su geometría elemental. Los colores están combinados de una forma emocional, con el intento de crear en el espectador un compromiso sentimental. Durante los años veinte, Nizzoli realizó muchos otros carteles publicitarios y dio prueba, en cada ocasión, de poseer una gran fuerza expresiva. También realizó importantes creaciones para Fiat y Nestlé.

Su encuentro y su amistad con el arquitecto Edoardo Persico, en 1931, le indujeron, sin embargo, a dedicarse con gran pasión a la arquitectura: En colaboración con Persico realizó la estructura metálica en la galería Vittorio Emanuele de Milán, dos tiendas Parker y el Salón de la Victoria en la VI Exposición Trienal de Milán. La muerte de Persico (1936) interrumpió temporalmente esta intensa actividad.

En 1938 le encargaron la dirección de la oficina técnica de publicidad de la Olivetti, donde trabajó como diseñador gráfico y como diseñador. Como tal, se ocupó de proyectar algunas de las más famosas máquinas de escribir producidas por Olivetti en esos años, como la Summa 40, la Lexicon 80 (un celebrado diseño de posguerra que combinaba elegancia con un desempeño superior) y la portátil Lettera 22.

 

A partir de los años cincuenta, Nizzoli volvió a dedicarse a la arquitectura y proyectó numerosos edificios, como el de los empleados de Olivetti en Ivrea y el edificio para las oficinas del ENI (1957), en San Donato Milanese. Murió en Camogli en 1969.

*Anteriormente, se diferenciaban sólo dos clases de diseñadores: el diseñador gráfico y el diseñador. Mientras el llamado diseñador gráfico limitaba su creatividad al campo gráfico, el diseñador abarcaba la infinidad de todos los objetos y espacios que usamos cotidianamente.
Actualmente, un diseñador suele especializarse en una o varias áreas, como el industrial, de modas, gráfico, multimedia, de interiores… e incluso se puede llegar a una dedicación más específica dentro de estas áreas, como dentro del diseño industrial están el diseño de automóviles, aviones, equipos industriales o médicos, artículos para el hogar, mobiliario, juguetes, etc.
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