Teresa Lanusse

 

Antes que nada, quiero escribirles sobre qué es esto para mí.
Es el reflejo de dos grandes amores: la fotografía y la naturaleza. Es cumplir mis sueños.
La fotografía, donde puedo congelar sentimientos; donde puedo revivir momentos, revivir colores, olores, sentimientos. Puedo salir a buscar mi yo más profundo, mi sensibilidad, mi vulnerabilidad. Que una imagen me movilice, me emocione, me haga vibrar.
Cuando soñe en exponer mis fotos, soñé el transmitir quién soy. Soñé en mostrarle al mundo mi forma de verlo, mi idea sobre la vida, y sobre el cómo vivirla. Los animales me parecieron importantes, especialmente los perros. La pasión con la que viven, con la que juegan, la entrega y el amor por sus dueños, su sentido de grupo, de equipo. Su jugar, no importando la edad, como cachorros, sin prejuicios. Su compañerismo, su amistad, su amor, su total falta de rencor.


Gracias a Cuatia, mi perra, conocí una nueva forma de conectarme con la gente, desde el sentimiento, no desde las formas ni imágenes. Si algo me impresiona es cómo uno conoce a la gente con sus perros. Porque cada uno con su perro se muestra desde quién es, desde qué es lo que siente, sin prejuicios, sin diferencias. Todos unidos por lo que sentimos por esos animales.
Si hay que hablar de técnica, de cómo buscar la foto, no la tengo, la foto la siento, la veo, voy por lo que me moviliza, voy a buscar una esencia, a que un detalle me muestre toda una escena.

 

Fotos de perros.
Fotos de detalles.
Imágenes de la naturaleza.